Reiniciate una y cientos de veces más

Respirá profundo, reacomodá tus ideas, dormí por un rato tus permanentes deseos y acomodate a la realidad. Hoy es el día de despertar una vez más.
Hace ya tiempo y mucho que te encontrás anclada en las mismas situaciones. Todo parece ser igual. En años no has logrado encontrar una pareja, un compañero, un complice y parece que todo lo que llega a tu vida es un desencanto como el anterior.
Odias los silencios, la falta de interés, la huida despavorida dejando una marca más en tu vida.
Ya lo intentaste todo. Seguiste cientos de consejos y más de una vez guardaste un as en la manga para enfrentar una lucha final. Te escuchaste, te contradijiste, te perdonaste y culpaste. Hiciste todo lo correcto e incorrecto. Nada fue posible.
Pensaste una y varias veces que al fin te encontrabas con el deseo frente a tus ojos. Te viste en miradas llenas de amor y ternura que te aseguraban que esta vez ibas a poder. Aceptaste que el reto iba a estar lleno de variadas emociones, no dudaste en tirarte más de una vez al vacío. Te estresaste y relajaste. Hiciste todo, hiciste nada.
Volvé a respirar profundo. Hoy te toca encontrarte una vez más. Deja de lado todo planteo. No busques ver que te sacó de juego una vez más. No te preguntes. No te cuestiones. Ya está. Hace silencio vos por todo el ruido que hay en tu mente y tu alma.
¿Qué se siente? Seguro que ahora hastiada. Mirá ese hartazgo con detenimiento porque se esfuma, se esfuma rápido, pronto estarás otra vez despertando y tu realidad superará tu permanente deseo. Y si no pasa, volvé a empezar.

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