Emociones de un mes par.

Descubrí que mis muñecas no resisten el peso de mi cuerpo, pero que mis manos pueden sostener historias aún más pesadas.

Amo saber que mientras el círculo de amigos se achica cada vez más, lo que permanece es verdadero.

Aunque lo de arriba sea cierto, a veces no puedo evitar sentirme completamente sola.

A dos años de la muerte de mi padre, sigo pensando que mis próximos pasos lo van a decepcionar (alguien que le avise que hace más de diez años lo vengo preparando)

Es curiosa la palabra decepción. Parece ser de quién hace o no hace y sin embargo, es de quien la pronuncia.

Pedir ayuda es tanto más difícil que aceptar la que se es dada.

Me cansé de estar en lugares donde no me siento valorada. Temo perder mucho más de lo que creo ahora que busco alejarme de estos espacios y personas.

Para poder perdonar a algunas personas, tuve que dejar de intentar comprenderlas y tan solo aceptarlas. Supongo que muchos harán lo mismo conmigo.

La desconexión conmigo por responder a lo que creí que debía hacer, me costó más de lo que pensaba.

Aprender a escuchar me demostró donde tengo que empezar a callar.

Puede que no parezca la lista de emociones más hermosa vista pero es sin dudas, una muestra de estar viva.

Deja un comentario