Cartas a papá.
Yo pensé que el corazón se rompía en un lugar una sola vez, pero resulta que se puede hachar mas profundo cuando se está ensañado.
No quiero adjudicarle a un mes la culpa del dolor que se arrastra, pero es justo decir que en las últimas semanas se ha derramado sal en la herida y se ha sentido como si fuera la primera vez.
¿Cómo explico que tu partida prácticamente vuelve a punto cero cuando un amigo pasa por lo mismo? Que el dolor se vuelve a encender y dejo de estar segura por quien lloro.
Creo que lo mismo me pasa cuando me rechazan en el amor. No importa si llama Lucas, Ivan, Pablo o Gustavo. Lo que pesa es la primera herida y todas las otras, van sumando una carga que quizás no les pertenece pero que las hace insoportable.
Ya pronto empieza un nuevo mes, y así como le cargué a junio penas, dolores y repeticiones que nada tenían que ver con él, le encargo a julio 31 días de coraje para abrir bien los brazos y abrazar todo lo bueno que tenga para ofrecerme. Hoy me comprometo a mirar el lado bueno de la vida y que ya deje de pesar lo que, por mucho que cueste, es una ecuación natural.
