Una nube ha cubierto la humanidad entera. Nosotros, que nos creíamos eternos, nos encontramos ante la duda. Se nos ha llamado a una pausa y en ella, cada instante, nos invita a descubrir algo nuevo. Los metros que apenas parecían separarnos de repente se han convertido en cientos de kilómetros, y los kilómetros, en incalculables masas de tierra y mar. En la libertad que paradójicamente me brinda, el estar encerrada en mi casa, tengo un tiempo que parece que antes no tenía.Y me detengo, y pienso, ¿cuál es la verdadera distancia que siento? ¿Cuándo fue la ultima vez que nos encontramos en un abrazo? Porque no hay nada más bello que abrazarnos cuando amamos, nada más intenso que la calidez de la piel; porque lo atractivo de la vida, aquello que nos atrapa, es esa emoción que genera el palpitar de todos nuestros sentidos. Así que cuando volvamos, no olvidemos, encontrarnos en un dulce abrazo.
