A medida que vamos creciendo el tiempo parece consumirse màs rápido que el año anterior. A veces nos encontramos encerrados en una rutina que nos devora y nos hace cómplices de desperdiciar lo más preciado de nuestras vidas.
Anoche no podia dormir pensando en que no queria que mi dìa acabara. No porque hubiera sido uno particularmente bueno, ni especial, ni lleno de magia como otros que he vivido. Sino que en la vorágine de varios días agitados, había logrado detenerme por momentos, para agradecer la vida que elegía. Mi elección, que carece a veces de grandes aventuras y emociones, de repente me demostraba, en este instante detenida, que brindaba un abanico de oportunidades que solo sabría aprovechar si me distanciaba de la oscuridad que pudiera rodearla.
No toda elección ni forma de vida elegida será en su totalidad un acto perfecto. Cada oportunidad y camino tomado tendrá el punto oscuro y el de luz, cada ciclo tendrá esa pizca de vida y muerte, será un constantemente movimiento que nos llevara a mutar y cambiar y movernos para recordarnos que hoy tenemos tiempo.
