El deseo del cambio

Nos enseñaron a suplicarle a un Dios desconocido para luego pedirle a un Universo infinito. Nos dijeron que debíamos sacrificarnos para luego trabajar en el agradecimiento  de los que nos había tocado. Debimos aprender y desaprender constantemente los caminos andados hasta llegar al punto de sentirnos agotados.

Durante años cumplimos mandatos y perseguimos lo que debía ser sin detenernos en lo que deseábamos ser. Hasta que llegamos, llegamos sin darnos cuenta a esa edad en la que todo nos preguntamos. 

¿Estamos construyendo la vida que deseamos? Sin rasgos de insatisfacción por lo vivido suelo soñar con construir una nueva vida que nada se parece a la vivida sin embargo es esa base ya construida la que me impulsa y sostiene, no solo una respuesta, si no una inminente lucha contra fantasmas y miedos que me enseñarán a ser valiente y saltar al desconocido pero soñado vacío del esperado cambio.

Deja un comentario