Ir abriendo camino

Hace mas de un año cuando empecé a publicar para mi blog sentí una variedad de emociones. Más allá del feedback que deseaba tener lo que mas quería era poder ayudar a quien lo necesitara. No soy la única que atraviesa esta edad, cualquier edad, llena de preguntas, de crisis emocionales, existenciales, amorosas. 

He tenido y aun tengo el intenso deseo de ser amada como muchos, he abrazado la soledad desde el dolor y también desde la plenitud absoluta. He pedido por favor ser rescatada y he necesitado de un abrazo más que una persona del agua en medio del desierto. He amado y odiado hasta los huesos mi trabajo, mi único medio, así como personas que alguna vez sentí parte de mi vida.

Cuando empecé a liberar mi alma de las penas pasadas y plasmarlas en la forma que mejor conozco, la escritura, todo mi ser fue dando un vuelco. Me expuse deseando ir cambiando todo lo que me molestaba, empecé a reconocer mis errores, desaciertos, así como también empecé abrazar mis logros y mis fracasos. En todo este camino recorrido falta lo más fuerte y difícil por recorrer: Desplegar mis alas lejos del mandato de lo seguro. Estoy aterrada intentando construir lo que siempre desee y espero, entiendo, será la mejor de mis crisis existenciales pues me llevará a la plenitud de mi vida entera.

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