Viejas heridas, nuevas esperanzas

Amanecí mirando mis heridas. Por momentos me parecen tan bellas. Me recuerdan que viví y que aun sigo viva aunque duela a veces tanto. Pero ese dolor a veces es tan necesario. Mis heridas cuentan que me arriesgué a estar rota y también que quiero sanar. 

Quiero sanar esos miedos que me invadieron toda la vida. Esos miedos que se impregnaron en mi piel desde que tengo uso de razón. Que me gritaban que nunca seria suficiente para nada ni nadie, que siempre algo me iba a faltar. Ese miedo que siempre prefirió la soledad al deseo de ser amada, porque desearlo era en vano cuando no se sentía nunca merecido. Mis miedos son tan oscuros que a veces opacan el deseo de estar viva. Sin embargo, mis heridas me dicen que lo intenté y que es tiempo de sanar, de liberar los miedos y volverlo a intentar, después de todo es también parte de aprender a amar (se). 

2 comentarios sobre “Viejas heridas, nuevas esperanzas

  1. Las heridas hablan de valentia 💜
    Y valentia te sobra!
    Vas a superar siempre todas las lecciones y pruebas, con algunos magullones, pero mucha experiencia! Sos una experta en emociones, en leer el alma de las personas y encontrar luz en el rincon mas oscuro.

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