Vestidos de despedida

Rara vez un titulo llega con tanta fuerza como este. Venia desde hace días con un contenido disfrazado de miedo y desconexión pero de repente se convirtió en todo a lo que quise alguna vez decirle adiós.

Sin quererlo ni pensarlo, sin desearlo ni esperarlo, aparecieron como por arte de magia aquellas personas que en algún momento convirtieron mis sueños en amargas despedidas, en esas silenciosas que carecen de un adiós.

En otro momento hubiera tomado estas apariciones como señales de una oportunidad de volver a empezar. Me hubiera vestido de bienvenida y hubiera buscado hacer las cosas bien, como si nunca antes las hubiera hecho!! Pero esta vez no fue así. Esta vez en silencio agradecí a todos y cada uno de ellos por haber sido grandes maestros. No hubiera reconocido una relación tóxica si no hubiera estado prendida durante años al lado de un ser que me comparaba y exigía sin aceptarme. No hubiera aprendido a amarme si no me hubiera sentido tan ignorada, tan desconocida ante otro cuerpo, tan rechazada por un alma. No hubiera salido a luchar por lo que creo es el amor verdadero si no me hubiera roto tantas veces ante la indiferencia de no sentirme amada. No hubiera reconocido mi capacidad de dar si no me hubiera visto sentada con mis manos vacías. No hubiera reconocido jamás cuando marcharme si no hubiera aprendido a no ser bienvenida.

Hoy me visto de despedida y agradezco a todo eso que ya no es y que ya no quiero en mi vida. 

2 comentarios sobre “Vestidos de despedida

Deja un comentario