Tu mejor momento

No voy a vender que el mejor momento es hoy. Cargarle al hoy la responsabilidad de ser el mejor momento de tu vida puede ser abrumador y desesperante. Han habido ciertos “hoy” en los que he deseado no despertar para no tener que enfrentarme con el terrible dolor de sentirme completamente rota, acribillada por las inexplicables perdidas de seres amados, por la injusticia de aquello oscuro que parecía de cualquier manera castigarme por seguir viviendo. He teniendo algunos “hoy” tan asfixiantes y desoladores como el mismo desierto sin una gota de aire.

El mejor momento es entonces, para mi, aquel que puede permanecer a pesar de los pesares. Es aquel en el cual tengo la seguridad de contar con las herramientas y pase lo que pase podré hacer frente y continuar con mis planes. Esos momentos en los que la plenitud se encuentra cubriendo con un manto mis acciones y me permite descansar en calma sabiendo que he luchado. El mejor momento es, para mi, el estado mental de total armonía y satisfacción por las elecciones de mi vida.

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