El silencio de la luz

No es la primera vez, siempre he notado que la crisis, el dolor, la angustia suelen ser enormes fuentes de inspiración al momento de escritura y que a pesar del ahogo que esos sentimientos puedan reflejar, las conclusiones sobre lo vivido están siempre invadidos por un enorme sentimiento de recuperación y luz.
Me costó entender que el sufrimiento no lleva a otra mas que notar la inconformidad de una situación que hace que genere sin lugar a dudas un movimiento. Este movimiento impulsa al cambio y el cambio a esa luz que tanto se añora en momentos de oscuridad.
Ultimamente mis días están bañados de esta luz que encontré al final de largos túneles. No fue fácil. Me encontré siempre batallando con mi peor enemiga, yo misma y en momentos de desconcierto no supe escuchar mas que mi lamento.
Pero todos los caminos tienen un final. Toda carretera, corta o larga, se encuentra con un punto de comienzo o partida.
En esto reside hoy mi felicidad.Tengo tantos sueños aun por cumplir, tanta oscuridad aún por sobrevivir y mucha mas luz aun por sentir, que si la inspiración no llega a un escrito es porque mis dedos, mis ojos, mi alma se enmudecieron por la pasión de vivir.

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