En pos de mis sueños: Duermo!

Amo embarcarme en proyectos. Idear, pensar, delirar pero soy tan poco constante y finalmente productiva!. A menudo de las 300 cosas que cruzan por mi cabeza, sólo algunas las llevo a cabo. Este no es un tema que sólo me sucede a mí. ¿Por qué será que accionamos tan poco? 
Durante mucho tiempo me respondí con viles excusas que pasan por un «no tengo tiempo» hasta un «me falta plata». La cruda verdad es que a menudo prefiero poner la cabeza en modo avión, volar hacia cualquier rumbo y jamás enfrentarme a la realidad de HACER.
Si economizo mi tiempo y en lugar de pensar que pasaría si, qué está haciendo tal o cual, cómo andará mi amiga que hace 3 minutos no hablo y las mil maneras de quejarme del ambiente que me circunda, tranquilamente podría estar accionando, produciendo, creando, materializando los famosos sueños. Como ahora.
Es cierto que no siempre depende 100% de nosotros. Estuve un año con mi departamento rompiéndose, de manera lenta e insoportable y después de haber logrado concretar fuera alguien a trabajar, lo que se estimaba duraría unos dos meses se van convirtiendo en seis. Vivir en obra es una aventura que contaré aparte. Así como otras anécdotas que cuando decidís finalmente accionar puede que te veas interrumpida por incontable cantidad de factores.
Ahora, volviendo a activar. Si al momento de decir: Me gustaría hacer tal cosa, empezáramos rápidamente a caminar hacía la concreción seríamos sin lugar a dudas más completos y felices. Estoy viviendo lo que afirmo.

Deja un comentario